Gracias a todos por el feedback, en especial a Carlos de Miguel.
Hablar de este concepto (“Sentiment Analysis“) ofrece una oportunidad inmejorable para cuestionarnos el sentido y el significado de las últimas proposiciones de interpretación de opiniones en Internet.
Es frecuente dejarnos llevar, cualquier persona con inquietudes en la tecnología que haya oído por primera vez hablar de “Sentiment Analysis” es una víctima potencial de las más primitivas técnicas de persuasión.
Cualquier etiqueta a cualquier concepto (sea nuevo a viejo) que venga acompañado o que recurra a las emociones, al sentir, es candidato de implicar a más de uno precisamente por su carga emocional.
No es lo mismo hablar con un responsable de marketing o con un político de una solución de “Sentiment Analysis” que de un sistema de valoración del sentido positivo o negativo de un pedazo de texto.