Sin duda alguna el año 2010 nos deparará novedades en cuanto a la explotación de tecnologías y métodos de procesado de información, búsqueda, relaciones, enriquecimiento, etc. Pero es en el contexto de redes sociales e interoperatividad con aplicaciones dónde se desarrollarán fascinantes avances.

Para acertar predictivamente sobre tendencias de encontrabilidad en 2010, propongo entender las motivaciones tras el comportamiento humano que sustentan nuestra forma de actuar ante un buscador vs nuestra forma de actuar ante una red social.

Los usuarios somos desganados a la hora de buscar información y el 2010 nos hará unos auténticos vagos. Preferimos invertir nuestro tiempo y esfuerzo en otras cosas mucho más importantes e inherentes a nuestra condición humana como darnos a conocer, conquistar o depredar, aspectos suficientemente satisfechos en las diferentes redes sociales en auge.

Cuando tenemos que buscar algo en Google, intentamos resolver la consulta con la máxima celeridad y con cualquier cosa nos conformamos. Sin embargo, dentro del contexto de nuestra actividad en redes sociales dedicamos el tiempo que sea necesario a seleccionar una sugerente foto de perfil, a publicar micro-mensajería cautivadora o a sumar seguidores. Digo esto para remarcar que consideramos más útil dedicar tiempo a nuestros perfiles e identidades digitales que al asunto mundanal, circunstancial e inmediato de resolver una pregunta en un buscador generalista.

Conectar la identidad de un usuario en una red social para que ésta sea la misma que en otra presencia online es una práctica actual en muchos medios además de ser un fenómeno creciente en sites gubernativas (US y UK). Este hecho en sí es irrelevante, lo verdaderamente impactante es la explotación de dicho perfil en aras de transformar lo que uno recibe del site en cuestión y esta explotación sucederá este año.

Este concepto mi amigo Borja Ramirez lo denomina User Retrieval en vez de Information Retrieval, dado que lo que orquesta el proceso de búsqueda no es un query articulado por un usuario, sino que el query es implícito al perfil del usuario y el flujo es a la inversa; la información actúa como query buscando el usuario con quién mejor ligue.

Si antes diseñábamos estrategias para facilitar que el usuario encontrase información, ahora el objetivo es cada vez más desarrollar métodos y software que facilite que la información encuentre al usuario. Este es un cambio fundamental con un impacto dramático en cualesquiera que sean las campañas para la distribución de productos, servicios o información.

Este cambio activado por la presencia de perfiles dinámicos, revive muchos viejos debates sobre la personalización, ofrece el caldo de cultivo idóneo para formular acciones a niveles de precisión y relevancia impensables hace 2 ó 3 años.

Sumemos a este nuevo valor de perfiles fidedignos y actualizados, las posibilidades de interoperatividad con un sin fin de activos de información ahora expuestos y explotables de nuevas y mejores formas, conectando con una extraordinaria oferta de información y estableciendo una entrega relevante.

En resumen, 2010, buscar menos, entregar más. Let’s play.